El sofisticado diseño de la serie K lo hace un compresor de muy bajo costo operativo, porque genera aire comprimido absolutamente libre de aceite. La serie de compresores K también reducen el tratamiento de aire posterior y todos sus costos asociados.
Varios estudios han demostrado que los costos de generación de aire comprimido son hasta un 30% superior a lo que debería ser. Además, cerca de un 10% de la energía en la industria se utiliza para la generación de aire comprimido, con una demanda creciente.